Quién dijo que para comer como en un restaurante con estrella Michelin hay que dejarse el sueldo? Si estás cansado de la pasta con tomate frito de bote y quieres impresionar a alguien (o a ti mismo) sin vaciar tu cuenta bancaria, esta receta es tu salvación. En tiempos de crisis, el verdadero lujo es saber combinar ingredientes intensos con bases económicas
Si buscas los mejores ingredientes para esta pasta con salsa de Gorgonzola sin gastar una fortuna, estás en el lugar correcto. Vamos a convertir un paquete de pasta básico en un plato de alta cocina con un truco que hará la salsa súper cremosa sin usar litros de nata.
Tiempo Prep: 5 min | Cocción: 10-12 min
Coste estimado: < 2€/persona | Dificultad: Para Novatos
Calorías: ~750 kcal | Raciones: 4 personas
Ingredientes para tu Pasta con Salsa de Gorgonzola (4 personas)
450 g de pasta: Yo he usado caracolas (conchiglie), pero los tiburones o macarrones van genial.
200 g de queso Gorgonzola: (Sustitución Low-Cost: Si el Gorgonzola pica mucho en el bolsillo, usa un queso azul de marca blanca, suelen ser más económicos y dan un resultado brutal). Nota: He ajustado de 250g a 200g para equilibrar sabor y coste, ¡es suficiente!
1 vaso de nata líquida para cocinar (unos 200 ml).
1 tacita (tipo café) de Vermouth blanco o vino blanco seco: Da un aroma increíble, pero si no tienes, no lo compres a propósito, usa un chorrito de agua de la cocción.
1 cucharada de salvia fresca: (Sustitución Low-Cost: Si no encuentras salvia barata, usa orégano seco, nuez moscada o perejil, que todos tenemos en casa).
2 nueces de mantequilla: Aproximadamente 30 gramos.
1 cucharadita de maicena: Esencial para nuestro truco de textura.
Sal y pimienta negra recién molida al gusto.
Preparación Paso a Paso
1. La Pasta en su Punto
Lo primero es lo primero. Pon una olla grande con agua y una buena puñado de sal (tiene que saber a mar). Cuando hierva a borbotones, añade la pasta. Cocínala según el tiempo que diga el paquete para que quede "al dente". Esto significa que esté cocida pero ofrezca una ligera resistencia al morderla.
¡OJO! Antes de escurrir la pasta, reserva un cazo del agua de la cocción. Ese líquido turbio es oro líquido lleno de almidón.
2. El Secreto del Sofrito Aromatizado
Mientras la pasta se cuece, vamos con la salsa, que se hace en lo que tardas en cantar una canción. En una sartén grande, derrite la mantequilla a fuego medio. Añade la salvia picada (u otra hierba) y deja que se cocine durante 1 minuto para que la mantequilla se impregne del aroma.
Añade el Vermouth o vino blanco. Sube el fuego un poco y deja reducir (esperar a que se evapore el alcohol y quede menos líquido) durante un par de minutos. Notarás que el olor fuerte a alcohol desaparece.
3. La Crema de Gorgonzola y el Truco de Chef
Baja el fuego al mínimo. Desmenuza el queso Gorgonzola (o queso azul) en la sartén y remueve con una cuchara de madera hasta que se derrita casi por completo.
Añade la nata, pero reserva un par de cucharadas. En esas cucharadas de nata fría, disuelve bien la cucharadita de maicena (esto se llama hacer una "slurry", sirve para espesar sin grumos). Incorpora la mezcla de maicena a la sartén y remueve. Esto nos dará una textura sedosa y profesional sin necesidad de usar nata excesivamente grasa o cara.
4. La Unión Hace la Fuerza
Sazona con un poco de pimienta negra (cuidado con la sal, el queso ya es salado).
Escurre la pasta y añádela directamente a la sartén con la salsa. Si ves que la salsa está muy espesa, añade un chorrito del agua de cocción que reservaste. Remueve todo bien durante un minuto a fuego suave para que la pasta se "case" con la salsa y las caracolas se rellenen de crema. ¡A disfrutar!
Consejos del Chef para el Éxito
¿Se puede congelar? No te lo recomiendo. Las salsas a base de nata y queso tienden a cortarse (separarse la grasa de la fase acuosa) al descongelarse y perder esa textura cremosa. Es una receta tan rápida que es mejor hacerla al momento.
¿Cómo conservar si sobra? Aguanta bien 1 o 2 días en la nevera en un túper hermético. Para recalentarlo, hazlo en una sartén a fuego lento añadiendo un chorrito de leche o agua para recuperar la cremosidad, ya que la pasta habrá absorbido la salsa.
Zero Waste (Aprovechamiento): Si te sobra un trozo de Gorgonzola, envuélvelo bien en papel de aluminio y luego en film transparente para que no huela toda la nevera y no se seque. Úsalo para hacer una bechamel rápida para unas croquetas de aprovechamiento o para poner sobre una pizza de supermercado y "tunearla"