lunes, 25 de noviembre de 2024
Salmón glaseado en sartén
lunes, 6 de febrero de 2012
Pasta con Salsa de Gorgonzola: Receta Lujosa y "Low-Cost" en 15 Minutos
Quién dijo que para comer como en un restaurante con estrella Michelin hay que dejarse el sueldo? Si estás cansado de la pasta con tomate frito de bote y quieres impresionar a alguien (o a ti mismo) sin vaciar tu cuenta bancaria, esta receta es tu salvación. En tiempos de crisis, el verdadero lujo es saber combinar ingredientes intensos con bases económicas
Si buscas los mejores ingredientes para esta pasta con salsa de Gorgonzola sin gastar una fortuna, estás en el lugar correcto. Vamos a convertir un paquete de pasta básico en un plato de alta cocina con un truco que hará la salsa súper cremosa sin usar litros de nata.
Tiempo Prep: 5 min | Cocción: 10-12 min
Coste estimado: < 2€/persona | Dificultad: Para Novatos
Calorías: ~750 kcal | Raciones: 4 personas
Ingredientes para tu Pasta con Salsa de Gorgonzola (4 personas)
450 g de pasta: Yo he usado caracolas (conchiglie), pero los tiburones o macarrones van genial.
200 g de queso Gorgonzola: (Sustitución Low-Cost: Si el Gorgonzola pica mucho en el bolsillo, usa un queso azul de marca blanca, suelen ser más económicos y dan un resultado brutal). Nota: He ajustado de 250g a 200g para equilibrar sabor y coste, ¡es suficiente!
1 vaso de nata líquida para cocinar (unos 200 ml).
1 tacita (tipo café) de Vermouth blanco o vino blanco seco: Da un aroma increíble, pero si no tienes, no lo compres a propósito, usa un chorrito de agua de la cocción.
1 cucharada de salvia fresca: (Sustitución Low-Cost: Si no encuentras salvia barata, usa orégano seco, nuez moscada o perejil, que todos tenemos en casa).
2 nueces de mantequilla: Aproximadamente 30 gramos.
1 cucharadita de maicena: Esencial para nuestro truco de textura.
Sal y pimienta negra recién molida al gusto.
Preparación Paso a Paso
1. La Pasta en su Punto
Lo primero es lo primero. Pon una olla grande con agua y una buena puñado de sal (tiene que saber a mar). Cuando hierva a borbotones, añade la pasta. Cocínala según el tiempo que diga el paquete para que quede "al dente". Esto significa que esté cocida pero ofrezca una ligera resistencia al morderla.
¡OJO! Antes de escurrir la pasta, reserva un cazo del agua de la cocción. Ese líquido turbio es oro líquido lleno de almidón.
2. El Secreto del Sofrito Aromatizado
Mientras la pasta se cuece, vamos con la salsa, que se hace en lo que tardas en cantar una canción. En una sartén grande, derrite la mantequilla a fuego medio. Añade la salvia picada (u otra hierba) y deja que se cocine durante 1 minuto para que la mantequilla se impregne del aroma.
Añade el Vermouth o vino blanco. Sube el fuego un poco y deja reducir (esperar a que se evapore el alcohol y quede menos líquido) durante un par de minutos. Notarás que el olor fuerte a alcohol desaparece.
3. La Crema de Gorgonzola y el Truco de Chef
Baja el fuego al mínimo. Desmenuza el queso Gorgonzola (o queso azul) en la sartén y remueve con una cuchara de madera hasta que se derrita casi por completo.
Añade la nata, pero reserva un par de cucharadas. En esas cucharadas de nata fría, disuelve bien la cucharadita de maicena (esto se llama hacer una "slurry", sirve para espesar sin grumos). Incorpora la mezcla de maicena a la sartén y remueve. Esto nos dará una textura sedosa y profesional sin necesidad de usar nata excesivamente grasa o cara.
4. La Unión Hace la Fuerza
Sazona con un poco de pimienta negra (cuidado con la sal, el queso ya es salado).
Escurre la pasta y añádela directamente a la sartén con la salsa. Si ves que la salsa está muy espesa, añade un chorrito del agua de cocción que reservaste. Remueve todo bien durante un minuto a fuego suave para que la pasta se "case" con la salsa y las caracolas se rellenen de crema. ¡A disfrutar!
Consejos del Chef para el Éxito
¿Se puede congelar? No te lo recomiendo. Las salsas a base de nata y queso tienden a cortarse (separarse la grasa de la fase acuosa) al descongelarse y perder esa textura cremosa. Es una receta tan rápida que es mejor hacerla al momento.
¿Cómo conservar si sobra? Aguanta bien 1 o 2 días en la nevera en un túper hermético. Para recalentarlo, hazlo en una sartén a fuego lento añadiendo un chorrito de leche o agua para recuperar la cremosidad, ya que la pasta habrá absorbido la salsa.
Zero Waste (Aprovechamiento): Si te sobra un trozo de Gorgonzola, envuélvelo bien en papel de aluminio y luego en film transparente para que no huela toda la nevera y no se seque. Úsalo para hacer una bechamel rápida para unas croquetas de aprovechamiento o para poner sobre una pizza de supermercado y "tunearla"
lunes, 9 de enero de 2012
Pollo a la Coca-Cola Económico: El truco para una salsa melosa con 3 ingredientes
Cocinar con un presupuesto ajustado no significa comer aburrido, y la receta de hoy es la prueba viviente de ello. Si buscas los mejores ingredientes para Pollo a la Coca-Cola sin gastar una fortuna, estás en el lugar correcto. Prepárate para descubrir cómo la magia de la caramelización convierte una bebida refrescante y un sobre de sopa en una cena de lujo.

Tiempo Prep:
10 min
Cocción:
35-40 min
Coste estimado:
~1.50€ / persona
Dificultad:
Para Novatos
Calorías:
~380 kcal / ración
Raciones:
2-3 personas
Ingredientes para Pollo a la Coca-Cola
Esta receta es el paraíso del ahorro. Con muy poco, haremos mucho.
1/2 Pollo troceado: Unos 600-700g. Puedes usar muslitos, contramuslos o lo que encuentres de oferta. Si está de oferta el pollo entero y te atreves a trocearlo, ¡más que ahorras!
1 Lata (330ml) de Coca-Cola: O cualquier refresco de cola de marca blanca. ¡Funciona igual de bien!
1 Sobre de Sopa de Cebolla: El gran secreto. Aporta sabor y espesa la salsa.
Chorrito de Ketchup: Unas 2 cucharadas soperas. Ayuda al color y al punto agridulce. Si no tienes, una cucharadita de tomate frito y una pizca de azúcar también sirven.
Sal y Pimienta negra molida: Al gusto. Ojo con la sal, que el sobre de sopa ya lleva.
OPCIONAL: 1 Lata pequeña de champiñones laminados (escurrida). Añade textura y volumen al plato por muy pocos céntimos.
No necesitas ser un experto. Sigue estos pasos y el éxito está garantizado.
Paso 1: Dorar el Pollo y los Champiñones
Salpimenta los trozos de pollo. Recuerda ser prudente con la sal, el sobre de sopa ya es salado.
En una sartén grande o cazuela con un chorrito de aceite de oliva a fuego medio-alto, añade el pollo. El objetivo es dorarlo por todos lados. No buscamos cocinarlo por dentro, solo que coja un color dorado bonito. Esto crea sabor.
Si vas a usar los champiñones, añádelos a la sartén cuando el pollo esté casi dorado. Salteálos un par de minutos junto al pollo.
Paso 2: Crear la Salsa Mágica
Una vez el pollo esté dorado, añade el contenido del sobre de sopa de cebolla espolvoreándolo por encima de la carne. Remueve bien durante 30 segundos para que se integre con la grasita del pollo (esto se llama "sofreír" el sobre, pero con cuidado de no quemarlo).
Incorpora el chorrito de ketchup.
Vierte la lata de Coca-Cola. La mezcla empezará a burbujear.
Paso 3: Chup-chup y a Reducir
Baja el fuego a medio-bajo. Tapa la cazuela y deja cocinar durante unos 20-25 minutos. El pollo se cocinará por dentro y se pondrá tierno.
Pasado este tiempo, destapa la cazuela. Sube el fuego un poco y deja cocinar otros 10-15 minutos destapado. Durante este tiempo la salsa va a reducir: el agua se evapora y los azúcares de la cola se caramelizan, convirtiendo el líquido en una salsa espesa y glaseada que envolverá el pollo. Mueve la cazuela de vez en cuando para que no se pegue.
¡Y listo! Cuando la salsa tenga la consistencia que te guste, apaga el fuego.
Consejos del Chef para el Éxito
¿Con qué lo acompaño? El acompañamiento perfecto para esta salsa es el arroz blanco. El arroz absorberá todo el sabor. Un puré de patatas casero o unas patatas fritas también son opciones ganadoras y económicas.
¿Cómo conservar el Pollo a la Coca-Cola? Si te sobra, aguanta perfectamente 2-3 días en la nevera en un túper hermético. De hecho, la salsa coge más cuerpo.
¿Se puede congelar? ¡Sí! Este plato congela de maravilla. Solo asegúrate de dejarlo enfriar completamente antes de meterlo en el congelador. Para comerlo, descongélalo en la nevera el día anterior y caliéntalo suavemente en una sartén.


